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14 may 2012

Los 5 de mayo | Mauricio Tenorio Trillo

A fines del siglo XIX el 5 de mayo era una celebración de mexicanos en Texas, Nuevo México o California; ecos aquellos de la paulatina canonización cívica de Juárez y Zaragoza y de ese momento poblano en que México creyó merecer el respeto del mundo. Ese día honraban a su México, al mismo de Juárez, y a su Estados Unidos, el republicano, el de Lincoln, aliado de don Benito. Otra cosa es el 5 de mayo del siglo XXI en Estados Unidos. A partir de la década de 1990 el “cincou de maio” se ha convertido en una fiesta tan estadunidense como el 4 de julio o el día de San Patricio o el día de Acción de Gracias. Poco tiene que ver ya con Juárez, Zaragoza o Puebla porque ya ni siquiera es cosa sólo mexicana. Ahora es el día en que lo celebrado vira en los celebradores: no mexicanos, sino “latinos” que, al celebrar, se transforman en lo celebrado: “latinos” actuando el papel étnico-cultural que les corresponde en una cultura política que exige identidad y marca étnica. 5 de mayo y en la Casa Blanca el presidente en turno come tacos y burritos. Fiesta, pues, de la “diversidad”, narcisismo de creerse “multi” ante el mítico espejo de sempiternas identidades étnicas.

1 ago 2011

Cuando Estados Unidos estuvo al borde de la disociación | Pablo Moscoso

Probablemente, cuando en 1835 Alexis de Tocqueville señaló que nada le había sorprendido "tanto como la igualdad de condiciones" que imperaba en Estados Unidos, difícilmente pudo imaginar que tal anhelo de equidad desembocaría, un cuarto de siglo después, en una de las guerras más cruentas de la época moderna, un Guernica en los solares del siglo XIX.

Entre estruendos y humaredas estalló en Fort Sumter, un 12 de abril de 1861, el cúmulo de tensiones que por décadas había tendido una cortina divisoria en ese país, y que enfrentó a los estados del sur, agrícolas y algodoneros, con la pujanza industrial y acerera del norte. Dos mundos disímiles que, finalmente, luchaban por la pervivencia o extirpación de la esclavitud. El resultado lo conocemos: tras cuatro años de sangrienta lucha, los sureños de la Confederación fueron derrota- dos, se restableció la unión y la esclavitud fue eliminada de todo el territorio norteamericano.