Desde la famosa lista de 1983 elaborada por la revista Granta sobre "los mejores novelistas jóvenes británicos", aquella en la que figuraban Ishiguro, Amis y McEwan, la idea de armar nóminas con los escritores más prometedores se ha convertido en una moda insufrible.Como si no bastaran Herta Müller, Vargas Llosa y James Ellroy para animar una gran fiesta literaria, a los organizadores de la Feria del Libro de Guadalajara se les ocurrió elegir a "los 25 secretos literarios de América Latina". No hay ningún escritor que se repita respecto de Bogotá 39, que el 2007 agrupó a 39 narradores menores de 40 años, ni tampoco que hayan figurado en la nómina de Granta del año pasado, la cual reunía a los "22 mejores autores en español menores de 35 años". Esto no significa, por cierto, que quienes hayan aparecido en las nóminas anteriores hayan dejado de ser escritores más o menos secretos, pues la verdad es que la circulación de sus libros se limita en casi todos los casos a su país de origen. Por último, al comparar las selecciones de Granta y Bogotá se aprecian sólo tres coincidencias, lo cual nos permite concluir, si sumamos los tres listados, que en apenas cuatro años han aparecido 83 narradores sobresalientes en nuestro idioma. ¿Se puede creer tanta maravilla?



















