7 jul. 2012

Una década sin nombre: historia del siglo XXI | Pablo Riquelme Richeda


La “historia del presente” es un género híbrido que combina la erudición histórica con la agilidad periodística y consiste en escribir sobre algún acontecimiento internacional en calidad de espectador, ojalá “en el propio sitio, en el momento mismo, con el ordenador portátil encendido”. El historiador inglés Timothy Garton Ash comenzó a practicarlo en 1989 con Los frutos de la adversidad, reporteando el colapso de los regímenes comunistas europeos durante los años 80, y continuó el año 2000, con La historia del presente: ensayos, retratos y crónicas de la Europa de los 90, cubriendo la unificación continental posterior a la caída del Muro de Berlín.

Nuestra deuda con Atenas | Carlos García Gual



Inauguraron una actitud ante el mundo: tenían un inaudito afán de conocer y conocerse, entusiasmo por la libertad, anhelo de belleza cotidiana y una animosa confianza en el diálogo. En las orillas del mar, “sonrisa innumerable de las olas” y camino de infinitas aventuras, inventaron leyes, exploraron el cosmos y teorizaron con entusiasmo. Para retratar el carácter ateniense, Pericles dijo, según cuenta Tucídides: “Amamos la belleza sin ostentación y buscamos el saber tenazmente”. Admirable lema para una ciudad y una cultura. Y solo a un griego como Aristóteles se le pudo ocurrir como algo evidente que “por naturaleza, todos los hombres anhelan el saber”. A otros pueblos los definen otros afanes: aman la piedad religiosa, el dinero, las guerras de conquista, el fútbol o la gastronomía. Solo en Grecia “filosofar” no fue un raro oficio profesional, solo allí fue la política una tarea común de la democracia. En Atenas, la educación comenzaba por saber poesía (Homero, sobre todo) y acudir al teatro de Dioniso. Otras ciudades anteponían el atletismo, la gimnasia y las hazañas bélicas.

De Mnemosyne a la Gorgona | Pablo Moscoso

En memoria de César Farías, huérfano de las musas y Mnemosyne.

Pero no importa que los días felices sean breves / como el viaje de la estrella desprendida del cielo, / pues siempre podremos reunir sus recuerdos, / así como el niño castigado en el patio / encuentra guijarros para formar brillantes ejércitos. / Pues siempre podremos estar en un día que no es ayer ni mañana, / mirando el cielo nacido tras la lluvia / y escuchando a lo lejos / un leve deslizarse de remos en el agua.
Jorge Teillier

Naturalmente, ustedes advertirán que ‘memoria’ no es aquí el nombre de un simple topos o un tema identificable; es quizás el foco, sin identidad sacrosanta, de un enigma que resulta mucho más difícil de descifrar porque no oculta nada detrás de la apariencia de una palabra sino que juega con la estructura misma del lenguaje y ciertos notables efectos de superficie.
Jacques Derrida

1. Memoria a destiempo: la antigua Mnemosyne


Como bien reconoció Nietzsche, los griegos, que con sus “dioses dicen y a la vez callan la doctrina secreta de su visión del mundo”, erigieron una divinidad particular que sobresalía sobre la multiplicidad de dioses que ensalzaban cuantos sentimientos, pasiones, funciones y disfunciones mentales podían existir: Mnemosyne, la divinidad de la memoria, ocupaba para los hombres un puesto preponderante en el áureo orbe olímpico. Ciertamente no era una diosa segundona. Mas, admítaseme preguntar, ¿por qué los antiguos griegos exaltaban con tanto ahínco la función mental que hoy nos congrega? Hurgando entre los pliegues sacros de la diosa comprenderemos no sólo la peculiar forma en que los antiguos griegos concibieron la rememoración, el modo en que se relacionaban con el pasado (¿cuál pasado?) y construían o no una perspectiva temporal, sino que acaso también aquella callada visión de mundo.

Virgilio Piñera y el pensamiento cautivo | Rafael Rojas

Luego de décadas de silenciamiento o relegación, el escritor cubano Virgilio Piñera (1912-1979) ocupa un sitio referencial en la literatura cubana contemporánea. Los avatares del canon nacional de las letras se cumplen, como en pocos autores latinoamericanos del siglo XX, en este poeta, dramaturgo y narrador, nacido hace 100 años en Cárdenas, Matanzas. Los atributos de Piñera que molestaban al Estado cubano, hace apenas 20 años, son los mismos que le han ganado una presencia tutelar, cada vez más discernible entre las últimas generaciones de escritores de la isla y la diáspora.

La fuerza del anacronismo | Alfredo Jocelyn-Holt

¿Por qué de nuevo Pinochet? ¿No se suponía que la última imagen era la del ataúd en exposición (como Kim Jong II), el resto, hacia atrás, pura historia? La alternativa macabra es tentadora para los historiadores. Nos convierte en oficiantes pompo fúnebres. Simplifica el trabajo; basta que nos preocupemos del stock de velas, coronas florales, aceites y cosméticos, quizás algo de aserrín. El llanterío corre por cuenta de los deudos, las cuitas por la de los acreedores impagos. Negocio seguro, y en Chile aún más (se suele enterrar sucesivas veces).

Un poeta frente a los 'pánzer' | Jacinto Antón

Los escenarios norteafricanos de la II Guerra Mundial están llenos de gente interesante: Rommel y Montgomery, sin ir más lejos, por no hablar de Von Stauffenberg, que se dejó allí medio cuerpo; Ramcke, el jefe de los paracaidistas de la brigada Afrika; el alado as Hans Marseille, Stirling, creador de los comandos del SAS; Bagnold, el rey de las dunas y las patrullas del desierto, o, claro, el conde Almásy, el escurridizo y romántico merodeador de las arenas. Pero ninguno de ellos escribía como Keith Douglas.

Oscurantismo | Alvaro Matus

En las universidades se ha impuesto la idea de que los textos de arte, historia y filosofía deben contar con abundantes notas a pie de página y estar escritos con un lenguaje heredero del estructuralismo, el sicoanálisis lacaniano y otras jergas difíciles. Es posible que la academia esté generando conocimiento, pero en ningún caso lo está transmitiendo. Al contrario, lo único que estos “dispositivos escriturales” -vamos poniéndonos en onda- han logrado es confiscar las humanidades al estricto ámbito de los especialistas.